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“René Magritte, el surrealista”

4 junio, 2012

René François Ghislain Magritte (n. 21 de noviembre de 1898, en Lessines, Bélgica – 15 de agosto de 1967, en Bruselas, Bélgica) fue un pintor surrealista belga. Conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.
Magritte dotó al surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y el real.

 

Biografía
Poco se conoce acerca de los primeros años de Magritte. Nació en Lessines, provincia de Hainaut, en 1898, el mayor de los hijos de Léopold Magritte, sastre y comerciante de telas, y Regina (nacida Bertinchamps). Comenzó sus lecciones de dibujo en 1910. El 12 de marzo de 1912 su madre se suicidó ahogándose en el río Sambre. Éste no fue su primer intento, pues llevaba años intentando quitarse la vida, obligando a su marido Léopold a encerrarla en su dormitorio. Un día ella escapó y estuvo perdida por días. Más tarde fue descubierta, muerta, río abajo. De acuerdo a la leyenda, Magritte, que entonces tenía 13 años, estaba presente cuando el cuerpo fue recuperado del agua, pero recientes investigaciones han desacreditado tal historia. La imagen de su madre flotando, su vestido oscureciendo su cara, puede haber influenciado una serie de pinturas de 1927 a 1928, incluyendo Les Amants, pero a Magritte le disgustaba esta explicación.
Realiza sus primeros cursos de pintura en Châtelet. En 1915 comienza a hacer sus primeras obras en la línea del impresionismo. Entre 1916 y 1918 estudia en la Academia de Bellas Artes de Bruselas. Expone por primera vez en el Centro de Arte de Bruselas en 1920 junto a Pierre-Louis Flouquet, con quien comparte un estudio. Tras el servicio militar trabaja temporalmente como diseñador en una fábrica de papel. En 1923 participa con Lissitzky, Moholy-Nagy, Feininger y Paul Joostens de maria florecen una exposición en el Círculo Real Artístico.
Su obra del periodo 1920-1924, por su tratamiento de los temas de la vida moderna, su color brillante y sus investigaciones sobre las relaciones de la forma tridimensional con la superficie plana del cuadro, muestran las influencias del cubismo, del orfismo, del futurismo y del purismo.
En 1922 ve una reproducción de La canción de amor de De Chirico, que le impresiona profundamente, y a partir de 1926 se independiza de las influencias anteriores y basa su estilo en el de De Chirico.
En obras como La túnica de la aventura (1926) expresa su sentido del misterio del mundo por medio de la irracional yuxtaposición de objetos en una atmósfera silenciosa.
En El asesino amenazado (1926), el espacio perspectivo deriva de De Chirico y de los decorados de los primeros melodramas cinematográficos. En este mismo año se une a otros músicos, escritores y artistas belgas, en un grupo informal comparable al de los surrealistas de París.
En 1927 se establece en las cercanías de París y participa, durante los tres años siguientes, en las actividades del grupo surrealista (sobre todo, se relaciona con Éluard, Breton, Arp, Miró y Dalí). Aporta al Surrealismo parisino un resurgimiento del ilusionismo. A diferencia de Dalí, Magritte no usa la pintura para expresar sus obsesiones privadas o sus fantasías, sino que se expresa con agudeza, ironía y un espíritu de debate.
En 1928 participa en la exposición surrealista en la galería Goemans de París.
En 1930 regresa a Bruselas huyendo del ambiente polémico parisino, y allí pasa tranquilo el resto de sus días.
Realismo mágico
A partir de 1926 el estilo de Magritte, también llamado “realismo mágico”, cambia poco; entre 1928 y 1930 investiga las ambiguas relaciones entre palabras, imágenes y los objetos que éstas denotan. En La perfidia de las imágenes (1928-1929) retrata meticulosamente una pipa, y debajo, con igual precisión, pone la leyenda Ceci n’est pas une pipe (Esto no es una pipa), cuestionando la realidad pictórica.


El espejo falso (1928) explora la misma idea: el ojo, como un falso espejo, reflejando las nubes blancas y el cielo azul pintados de forma realista; en este cuadro introduce el tema del paisaje ilusionista, interpretado en clave pictórica, alejado de toda intención naturalista. Magritte explora en toda su obra el problema del espacio real frente a la ilusión espacial, que es el trasunto de la pintura misma. Desde el punto de vista psicoanalítico, el espejo representa la confusión de identidad del falso yo. Esta confusión se da en el espectador en el momento de contemplar la obra, al no saber si “está viendo un reflejo del cielo o si mira el cielo a través del ojo” o “si el ojo del cuadro nos mira a nosotros o al cielo”. 1
Hace muchas variaciones sobre este tema, quizá la más clara de todas sea Los paseos de Euclides (1955), donde muestra un caballete con un cuadro frente a una ventana, a través de la cual se ve un paisaje; la escena pintada corresponde exactamente al fragmento de paisaje sobre el que se sitúa el cuadro, llevando el problema de la pintura, como confrontación naturaleza-ilusión, a la cuarta dimensión.
En 1933 hace una exposición individual en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas y en 1936 su primera individual en Estados Unidos en la galería Julien Levy de Nueva York.
En ese mismo año su obra está presente en Arte fantástico, Dadá, Surrealismo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
En los años cuarenta la obra de Magritte adopta una paleta y una pincelada impresionistas y en 1947-1948 desarrolla sus cuadros llamados fauvistas.
La respuesta de la crítica es, en general, hostil hacia estas obras, y Magritte vuelve a su acostumbrado estilo. Son característicos de los años cincuenta los cuadros en los que tanto figuras interiores como paisajes y objetos aparecen convertidos en roca.
“Las formas básicas y los temas, sin embargo, continúan la fantasía del lugar común durante los años sesenta. Una escena urbana nocturna a la que se le superpone un cielo azul con nubes de atardecer flotando; carreras de jockeys en coches y por habitaciones; o una elegante amazona paseando por un bosque mientras es segmentada por los árboles. Pero el mundo de Magritte contiene siempre al misterioso hombre invisible con bombín y abrigo negro solo o en grupos, como en Golconda (1953), donde una multitud de ellos desciende sobre la ciudad” (Arnason).
A lo largo de los años cuarenta expone asiduamente en la galería Dietrich de Bruselas.
En los dos decenios sucesivos recibe numerosos encargos para la ejecución de pinturas murales en Bélgica.
Desde 1953 expone frecuentemente en la galería Alexander Iolas de Nueva York, París y Ginebra. Se organizan retrospectivas sobre su obra en 1954 en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, y en 1960 en el Museo de Arte Contemporáneo de Dallas y en el Museo de Bellas Artes de Houston.


Viaja por primera vez a Estados Unidos en 1965, con motivo de una retrospectiva que el Museo de Arte Moderno de Nueva York le dedica.
Durante el año siguiente viaja a Israel.
Muere en Bruselas el 15 de agosto de 1967, pocos días después de la inauguración de una importante muestra de su obra en el Museo Boymans Van Beuningen de Róterdam.


Particularidades de su vida
Su padre era sastre y su madre fue modista y sombrerera. Magritte transmite su tragedia personal referida al suicidio de su madre en algunos de sus cuadros como –La historia central (1927), Los amantes (1928)-. Su madre se suicidó en 1912 cuando se arrojo al Sambre en Chatelet, poseía una camisa cubriéndole el rostro con la particularidad que los dos cuadros mencionados anteriormente llevan sujetos con su rostro cubierto por una tela.
Características de su arte y su personalidad
Mantenía una relación con Breton y los surrealistas, aunque en ocasiones hubo distanciamientos entre ellos, Magritte siempre fue muy independiente, guardando su convicción por la pintura que el expresaba. En sus cuadros es muy notorio ver los juegos de duplicaciones, ausencias y representaciones dentro de representaciones, además Magritte manipulaba imágenes cotidianas como un juego con él que le muestra y hace participar a los espectadores en una apreciación por la visión.

El principio del placer
Es una pintura hecha en 1937, es el portarretrato de Edward James, un figura ligada al movimiento surrealista, identifica a un hombre elegante que está sentado con una postura discreta, y que su rostro es un bombillo que alumbra de una manera fuerte.
La posición del hombre denota una espera; está sentado pero a la vez esta atento de algo, esto se infiere porque su mano derecha no está puesta en su totalidad sobre el escritorio y la mano izquierda no se puede observar. Otro aspecto importante es que en diagonal a la mano derecha del señor hay una tela doblada dos veces a la mitad, arrugada y corroída; no obstante, no se alcanza a notar si esta puesta totalmente sobre el escritorio.
De acuerdo a la descripción anterior el hombre aguarda algo, esta a la espera de algo que puede llegar. La pintura, se ubica en una época surrealista, donde la visión de la vida es singular ya que su ideal va en contra de la cultura de la burguesía y adornado con una perplejidad social propio de la época. René Magritte es signo de realidad e ilusión como también de misticismo.

                              ‘El hijo del hombre. René Magritte. 1964

  • Anónimo: Magritte pintó este cuadro como un autorretrato, aunque el personaje está representado de forma anónima ya que su rostro se tapa con una manzana.
  • Niebla: El mar y un cielo nublado están a las espaldas del personaje. Aunque Magritte negaba que su pintura tuviera simbolismo, pero se le considera surrealista. Los surrealistas tenían a Freud como referente para expresar los sentimientos ocultos y el inconsciente, como si fuera un sueño. Así, la niebla podría simbolizar el estado anímico del personaje.
  • Manzana: La manzana, según los teóricos, representa la tentación, siendo el personaje el hijo de Adán, según el título. Son las tentaciones de la vida moderna.
  • Bombín: El bombín, el hombre trajeado y la manzana son elementos normales en las composiciones de Magritte. Así, también hay un lienzo que representa la misma posición pero una mujer, con una flor tapándole la cara.
  • Significado: Según las propias palabras del artista, hizo este cuadro para denunciar lo fácil que es para nosotros rellenar lo que no conocemos. El hombre para él tiene muchas cosas que no da a conocer, que se tapan, al igual que en el cuadro.

Fuentes:

1) http://arte.observatorio.info/2008/02/el-hijo-del-hombre-rene-magritte-1964

2) Magritte, René. Catálogo Razonado. Edición de David Sylvester. 5 Volúmenes. 32’5 x 24’5 cm. Encuadernación en tapa dura entelada. Sobrecubierta plastificada. Estuche. Inglés. Menil Foundation, Fonds Mercator.
I. Oleos, 1916-1930. 1992. ISBN 90-6153-274-4.
II. Oleos y Objetos, 1931-1948. 1993. ISBN 90-6153-293-0.
III. Oleos, Objetos y Bronces, 1949-1967. 1993. ISBN 90-6153-304-X.
IV. Gouaches, Témperas, Acuarelas y Collages, 1918-1967. 1994. ISBN 90-6153-334-1.
V. Suplemento; Indices acumulativos; Indices. 1997. ISBN 90-6153-388-0.
Meuris, Jacques (2007). Magritte. München: Taschen Benedikt. ISBN 978-3-8228-3655-2.

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